¿Esto te está moviendo algo?
Una sesión individual puede ayudarte a ordenar lo que sientes y definir un siguiente paso.
una sesión
Hay días en los que una emoción te toma por completo. No es solo estar triste o estar enfadada: es sentir que la emoción te desborda, que el cuerpo reacciona antes de que puedas pensar, que las lágrimas salen sin que las llames o que la rabia te sube tan rápido que después ni recuerdas bien cómo empezó todo. Puede que hayas llorado en el baño del trabajo, que hayas mandado un mensaje que después te arrepentiste de enviar, o que simplemente te hayas quedado paralizada sin saber qué hacer con lo que estabas sintiendo.
Si esto te pasa con frecuencia, no significa que estés "exagerando" ni que seas una persona demasiado sensible, como quizás te han dicho alguna vez. Significa que, en ese momento, tu sistema emocional se activó más rápido de lo que pudiste regularlo. Y la buena noticia es que esto se puede entrenar. Una de las corrientes que más herramientas concretas ofrece para esto es la terapia dialéctico conductual, conocida como DBT por sus siglas en inglés, y hoy te queremos compartir cinco técnicas de esta terapia que puedes empezar a usar cuando sientas que una emoción te está superando.
Qué es la DBT y como puede ayudar frente a las emociones intensas
La terapia dialéctico conductual fue desarrollada por la psicóloga Marsha Linehan en los años ochenta, originalmente pensada para personas con un nivel muy alto de desregulación emocional. Con el tiempo, se comprobó que sus herramientas también son enormemente útiles para cualquier persona que sienta que sus emociones la desbordan de vez en cuando, aunque no tenga ningún diagnóstico específico.
La palabra "dialéctica" es clave para entender esta terapia: se trata de sostener dos cosas a la vez que parecen contradictorias. Por un lado, aceptar tu emoción tal como es, sin pelearte con ella ni intentar reprimirla. Por otro lado, trabajar activamente para cambiar la forma en que reaccionas frente a esa emoción. No es "aguántate" ni tampoco "hazla desaparecer". Es más bien "puedo sentir esto y, al mismo tiempo, elegir cómo responder".
La DBT trabaja principalmente cuatro áreas: la atención plena (estar presente sin juzgar lo que sientes), la tolerancia al malestar (saber sostener momentos difíciles sin recurrir a algo que después te haga sentir peor), la regulación emocional (entender y manejar tus emociones de forma más funcional) y la efectividad interpersonal (poder comunicarte y poner límites sin que la emoción tome el control de la conversación). Las cinco herramientas que te compartimos a continuación tocan varias de estas áreas, y están pensadas para que puedas empezar a usarlas hoy mismo, sin necesidad de haber hecho terapia antes.
Cinco herramientas de DBT para cuando la emoción te desborda
1. La técnica TIPP para bajar la intensidad rápido
Cuando una emoción es tan fuerte que sientes que tu cuerpo está en modo alarma, el pensamiento racional casi no tiene espacio para actuar. Ahí es donde entra TIPP, una herramienta pensada específicamente para bajar la activación física en pocos minutos. Consiste en cuatro elementos:
T-Temperatura: poner algo frío en la cara o las muñecas, por ejemplo agua fría
I- Intensa actividad física: Realizar durante unos minutos de ejercicio intenso, como saltar o subir escaleras rápido, esto se debe encontrar adaptado a tu condición.
P- Respiración Pausada: Respirar lentamente, procurando que la exhalación dure un poco más que la inhalación
P- Relajación muscular Progresiva: Tensar suavemente determinados grupos musculares al inhalar y relajarlos al exhalar. Imaginate lo siente: “ inhala, y mientras inhalas sube tus hombros hacia arriba, contamos 1,2,3 ahora exhalamos y vamos bajando lentamente los hombros”.
No hace falta usar los cuatro a la vez: incluso uno solo, como mojarte la cara con agua fría, puede ayudar a que el cuerpo baje de revoluciones lo suficiente como para poder pensar con más claridad.
2. El ejercicio 5-4-3-2-1 para volver al presente
Cuando nos encontramos emocionalmente desbordados, es común que la mente se vaya al pasado (repasando lo que pasó) o al futuro (anticipando lo que puede pasar), y eso alimenta todavía más la intensidad emocional.
Este ejercicio de grounding te ayuda a traer la atención de vuelta al momento presente usando tus sentidos: nombra cinco cosas que puedes ver, cuatro que puedes tocar, tres que puedes oír, dos que puedes oler y una que puedes saborear. No necesitas hacerlo perfecto ni en orden exacto. La idea es simplemente ocupar la mente con algo concreto y sensorial, para que deje de dar vueltas sobre lo que te está angustiando.
3. Acción opuesta: actuar distinto a lo que la emoción te pide
Esta es una de las herramientas más potentes de la regulación emocional en DBT, aunque al principio suena contraintuitiva. La idea es identificar qué es lo que la emoción te está empujando a hacer, y, si esa acción no te conviene a largo plazo, hacer justo lo contrario. Por ejemplo: si la tristeza te pide quedarte en la cama y aislarte, la acción opuesta podría ser levantarte, aunque sea despacio, y contactar a alguien. Si la ansiedad te pide evitar una conversación difícil, la acción opuesta es sostenerla. Esto no significa negar lo que sientes ni fingir que estás bien. Significa no dejar que la emoción decida automáticamente tu comportamiento, sobre todo cuando esa emoción, aunque válida, te está llevando a algo que después te hace sentir peor.
4. Autocalma a través de los cinco sentidos
Esta herramienta forma parte del módulo de tolerancia al malestar y consiste en usar de forma intencional tus sentidos para calmarte en momentos de mucha intensidad emocional. Puede ser tan simple como poner una manta con una textura que te guste, escuchar una canción que te transmita calma, oler algo que asocies con seguridad, tomar una infusión caliente despacio, o mirar algo bonito unos minutos. Parece poco, pero el cuerpo responde a estos estímulos de una forma muy real: ayuda a bajar la activación del sistema nervioso y te da un pequeño espacio para no reaccionar desde el desborde total.
5. Trabajar el patrón de fondo en terapia, no solo el momento de crisis
Las cuatro herramientas anteriores son excelentes para el momento en el que la emoción ya te desbordó y necesitas bajar la intensidad. Pero si notas que esto te pasa con mucha frecuencia, que las emociones intensas están afectando tus relaciones, tu trabajo o tu bienestar general, o que sientes que vives "a flor de piel" casi todo el tiempo, ahí conviene ir un paso más allá y trabajarlo en terapia.
Un proceso terapéutico con enfoque DBT no se queda solo en técnicas puntuales para el momento de crisis. Te ayuda a entender de dónde viene esa desregulación emocional en tu caso particular —porque no es lo mismo si viene de una alta sensibilidad emocional de base, de patrones aprendidos en la infancia, o de una acumulación de estrés que no has tenido espacio para procesar—. Con acompañamiento profesional se trabaja de forma personalizada cada una de las áreas de la DBT: identificar tus emociones con más precisión, aprender a tolerar el malestar sin recurrir a conductas que después te generan más sufrimiento, y mejorar cómo te comunicas con los demás cuando la emoción está en su punto más alto. Eso es algo que ninguna técnica aislada puede lograr por sí sola.
Para cerrar
Sentirte desbordada por tus emociones no es un defecto de carácter ni algo que tengas que resolver sola apretando los dientes. Es una respuesta que se puede entender y, sobre todo, que se puede entrenar. Herramientas como TIPP, el grounding con los cinco sentidos, la acción opuesta y la autocalma sensorial pueden darte un alivio real en el momento en el que la emoción te supera. Y si esto se repite con frecuencia, trabajarlo en terapia te va a permitir ir a la raíz, no solo apagar el incendio cada vez que aparece. Aprender a regular tus emociones no significa dejar de sentir: significa poder sentir sin que la emoción termine decidiendo por ti.